Aunque la mayoría sepa a grandes rasgos qué es la Vía Láctea nuestra galaxia sigue siendo una gran desconocida para la población de a pie. Por ejemplo pocos sabrían responder cómo se creó, de qué está formada o el resto de cuestiones relacionadas con “nuestra casa barrada” que paso a responder.

¿”Casa barrada”?

En 1936 el gran Edwin Hubble confeccionó la secuencia de Hubble, que no es otra cosa que una clasificación de los tipos de galaxias que existen en el Universo entre las que se encuentran las Galaxias espirales y las espirales barradas.

Durante bastante tiempo se pensó que la Vía Láctea era una galaxia de tipo espiral, a secas, pero nuevas observaciones arrojaron que se trata de una galaxia espiral barrada, es decir una galaxia en espiral atravesada por una banda central de estrellas brillantes que la recorren de un lado a otro (esto es lo que se ve en las típicas fotos estilo “La Vía Láctea vista desde XX localización terrestre” como la que abre el post).

¿Por qué se llama así?

Vía Láctea deriva del nombre que en su día le dieron los griegos quienes la denominaron “camino de leche” ya que justamente es a lo que se asemeja la banda central de estrellas brillantes que decíamos antes vista desde la Tierra.

Según la mitología griega, este “camino de leche” fue causado cuando Hera, tras ser engañada por Zeus, descubrió que estaba amamantando a su hijastro y enemigo Heracles, momento en el que lo apartó de su pecho saliendo un choro de leche que cruzó el cielo y desde entonces ahí quedó.

Hay otros mitos que explican la creación de la Vía Láctea, aunque ya en la Antigua Grecia el matemático Demócrito postuló que esa banda brillante del firmamento realmente era una concentración de un grandísimo número de estrellas; la teoría no cuajó y hasta el 1609 d.C no se constató (lo hizo Galileo Galilei con un telescopio mejorado por él mismo).

¿Cuánto mide?

Mucho, lo que en ciencia es como no decir nada así que a los números: posee un diámetro de aproximadamente 100.000 años luz (más o menos 1 trillón de kilómetros), un espesor promedio de 1.000 años luz y una masa de 10 elevado a 12 masas solares.

¿Cuántos planetas y estrellas contiene?

La comunidad científica trabaja duro desde hace tiempo para proporcionar datos lo más exactos posible sobre cuantos planetas y estrellas contiene la Vía Láctea, lo que tras la respuesta anterior imaginaréis no es fácil.

Según el trabajo más reciente, nuestra galaxia tiene al menos 100 mil millones de planetas, y respecto a estrellas, se habla de que hay entre 200 mil millones y 400 mil millones.

¿De qué está formada?

En nuestra galaxia hay de todo: gas y polvo interestelar, asteroides, enanas blanca, gigantes azules, cúmulos globulares y en teoría, grandes cantidades de materia oscura.

¿Cómo es su estructura?

Ya hemos dicho que es una espiral, que a su vez se compone de tres partes básicas:

Halo: se trata de la estructura que envuelve toda la galaxia. En ella se encuentran las estrellas y cúmulos globulares más antiguos. No tiene casi nubes de gas y se piensa que es donde está la mayoría de la supuesta materia oscura. El alcance total y masa de esta aureola no está claro (en base a la investigación de otras galaxias es más que probable que el halo de la Vía Láctea se extienda mucho más allá de lo que pensábamos).

Disco: formado por ocho brazos en espiral que contienen mayormente gas, polvo interestelar y estrellas jóvenes. Es el lugar de la galaxia donde más estrellar nuevas siguen naciendo y si nos fijamos en el grosor, encontramos que el disco se compone de otros tres; el grueso, delgado y extremo.

Estructura Vía Láctea

Centro galáctico: también conocido por el nombre de bulbo, se trata de la localización de la galaxia donde hay mayor concentración de estrellas con una masa total estimada de 20.000 millones de masas solares y una luminosidad 5.000 millones de veces superior a la del Sol.

Estructura Vía Láctea

¿Qué edad tiene?

Es un poco complicado precisarlo porque como explicaba la estructura de la Vía Láctea tiene varias partes claramente diferenciadas y cada una se fue creando poco a poco en diferentes momentos.

Si tomamos como punto de “nacimiento” la primera estructura de la galaxia y sus componentes -el halo- aunque en ese momento aún no se había formado completamente y dando por buena la teoría del Big Bang, en base al método llamado nucleocosmochronology la Vía Láctea tiene unos 13 mil millones de años, casi los mismos que el Universo.

¿Cómo se formó?

Nuevamente si partimos de la base de que la teoría del Big Bang es correcta (cada vez aparecen más teorías alternativas para explicar el nacimiento del Universo y sus grandes estructuras), nuestra galaxia es producto como todo en el cosmos de esa gran explosión.

En este marco teórico, la formación de la Vía Láctea habría comenzado unos pocos de miles de años después de la explosión cuando una pequeña parte de la nube de materia resultante del evento colapsó por efecto de la gravedad dando lugar a la creación de la mayoría de cúmulos globulares presenten en el halo de la galaxia.

A tenor de las últimas investigaciones, el evento de formación rápida descrito anteriormente (entre 500 y 1.000 millones de años) fue la primera fase de creación de la Vía Láctea en la que se formó la mayor parte de la estructura. A esa primera le siguió una segunda fase de “crecimiento más lento” (de unos 5.000 millones de años de duración) en la que la galaxia fue ganando materia al engullir progresivamente galaxias enanas.

¿Se mueve?

Respuesta corta: Sí. Repuesta larga: sí, pero responder categóricamente se vuelve tarea titánica ya que por un lado al estar la galaxia compuesta por diferentes partes cada una va a una velocidad y el grupo de galaxias al que pertenece la Vía Láctea (Grupo Local) también se mueve; por el otro todo es relativo y dependiendo de qué tomemos como referencia, se obtienen datos diferentes.

Entendiendo la estructura como un todo, nuestra galaxia se mueve a unos 630 kilómetros por segundo respecto a la velocidad media a la que viajan una serie de galaxias diseminadas a lo largo de una gran extensión del cosmos tomadas como marco de referencia relativo.

Si cambiamos el marco de referencia por el fondo cósmico de microondas, respecto a este la galaxia se desplaza a 552 ± 6 km/s. Y así podríamos seguir comparando y obteniendo diferentes velocidades bastante rato.

¿Dónde nos encontramos nosotros dentro de la Vía Láctea?

Nuestro Sol está situado aproximadamente hacia la mitad del centro de la galaxia y su borde, pero otra vez es relativo porque el Sistema Solar órbita el núcleo de la Vía Láctea (completa una vuelta en 226 millones de años), y también oscila hacia y desde el núcleo (a 20 kilómetro por segundo) y de norte a sur y de sur a norte desde el plano galáctico.

Vía Láctea tierra

¿Cuándo y cómo morirá?

Morir no es la palabra exacta porque en el Universo más bien lo que ocurre es que la materia se va reconfigurando en cosas nuevas tras eventos catastróficos, lo que ocurrirá también con la Vía Láctea.

Concretamente dentro de 4 mil millones de años nuestra galaxia colisionará de lleno con la galaxia vecina de Andrómeda, que actualmente está situada a 2,5 millones de años luz, debido a la atracción gravitacional mutua entre ambas.

Producido el primer contacto, la NASA estima que transcurrirán otros 2 mil millones de años hasta que se complete la fusión entre ambas dando lugar a una nueva galaxia más masiva de forma elíptica.

Es fácil pensar que semejante colisión desintegrará el sistema solar, pero no será así. Las estrellas de ambas galaxias sobrevivirán sin sufrir cambios porque están muy separadas entre sí y el “único” cambio es que variarán sus órbitas (nuestro sistema solar probablemente se desplazará mucho más lejos del núcleo galáctico de lo que se encuentra actualmente).

Colisión Vía Láctea con Andrómeda

Fuentes: Wikipedia españolWikipedia inglésSociedad Española de AstronomíaCentro de Astrofísica y Ciencias del Espacio de la Universidad de CaliforniaPágina de la misión WMAPThe Messier CatalogCentro StarChildInstituto de Astronomía de CanariasUniversidad Simón BolívarCienciaesPágina del HubbleCiencia@NASA

  • Compartir: